Hay una realidad: siempre se ha dicho que una mujer que le prepara ricas comidas a un hombre tiene muchas posibilidades de conquistar su corazón.

De esta forma, en caso de que sea real, se podría pensar que los hombres son anatómicamente diferentes a las mujeres y tendrían una conexión directa entre el estómago y el corazón.

Lo cierto es que la comida suele producir placer y el cerebro asocia las sensaciones placenteras con la persona que se las brinda, por eso muchas mujeres llegan a esas conclusiones.

De esta manera, la mujer en cuestión, además de conocer ricas recetas de cocina, también debe resultarle atractiva en otros aspectos, si no fuese así los chefs de cocina tendrían más enamorados que las estrellas de cine.

Según los expertos, los hombres necesitan todo, compañerismo, sexo y buena comida. Así que si ya estás estresada por todas las tareas que tienes, aquí va otra: tener feliz a tu pareja para que te quiera y no se te escape.

“Los hombres necesitan sí o sí estos tres atributos, en este orden: compañerismo sexo y pasión”, dice Mick Quinn, autor de “Poder y gracia, la sabiduría de despertar”.

Además de ser buena compañera, escucharlo aunque te esté contando cómo le fue en el partido de fútbol con sus amigos o cómo es el auto que quiere, mostrarte apasionada y mantener la chispa del sexo, debés comprender que él no siempre no va a escucharte como tu quieres y no debés por eso enojarte.

Y un dato curioso más se agrega al estudio: según una investigación de Ohio, Canadá, por más macho y semental que sea el hombre, su preocupación mayor no es qué llevarse a la cama sino qué llevarse a la boca. La mente masculina, explica el documento, tiene más patente una hamburguesa completa que un revolcón porque existen más mecanismos de activación para pensar en comida, como la visión y el olfato, que disparadores para pensar en sexo.